Prácticas de contratación

En primer lugar, es necesario poner esto como política de empresa. Incluso dentro de los consejos de administración, las normas relativas a la igualdad no son obligatorias y varían en cada país. Para que las mujeres participen en la gestión, primero deben ser contratadas como empleadas. Las prácticas de cuotas en la contratación pueden garantizarlo.

En todos los procesos de contratación, desde la fase de convocatoria hasta la de selección, se requieren procesos más estructurados y claros, a diferencia de la iniciativa de los reclutadores. 

a. Si la contratación se realiza desde dentro de la organización, el anuncio del puesto debe organizarse de forma que fomente las candidaturas de mujeres. A diferencia de lo que ocurre en las redes, donde las mujeres tienen menos posibilidades cuando se contrata desde fuera, es necesario anunciarlo a través de canales que lleguen a las candidatas.

Ejemplo de buenas prácticas:

Por ejemplo, Türk Tuborg AŞ ha establecido un "sistema de recomendación de candidatas" en la contratación para aumentar el número de mujeres empleadas. En este sistema, los empleados existentes recomiendan a una candidata para los puestos vacantes y, como resultado de que esta candidata sea contratada y trabaje durante un año, se proporciona una bonificación al empleado que recomienda a esa candidata.

b. El lenguaje y las descripciones utilizadas en las ofertas de empleo deben redactarse de forma que no impidan que las candidatas se presenten.

Deberían utilizarse más técnicas como la selección inicial a ciegas o las entrevistas estructuradas, que reducen la iniciativa de los contratadores para que no tengan prejuicios conscientes o inconscientes contra las mujeres durante las entrevistas de trabajo.